LA FUNDACIÓN FINDHORN Y EL JUEGO DE LA TRANSFORMACIÓN

EL CONTACTO La noche se me había echado encima y cuando llegué a la estación de Forres en el Noreste de Escocia, no había ni un alma en sus andenes o alrededores. Me sentí como parte de una película de Sherlock Holmes investigando algún caso difícil en lúgubres calles de Londres. Pero ni era Inglaterra ni yo era un investigador privado. Me encontraba allí para comenzar un curso al día siguiente en la Fundación Findhorn. Estaba muy ilusionada. Miré a mi alrededor buscando un teléfono, cuando escuché la única voz presente en el lugar. ¿Taxi, Srta.? Ah, comprendí, seguro que Ulla Sebastian - que era el nombre de la dueña del Bread & Breakfast donde me dirigía- ha enviado un taxi a recogerme, sabiendo que llegaría tarde. Pero no fué así. El taxista estaba en la estación "por casualidad" y también "casualmente" conocía la Fundación y además la casa de Ulla. ¡Increible!.No ví paisaje alguno ni en el camino ni al llegar a la casa debido a la negrura de la noche, pero me pareció, al acercarme con las maletas, que me estaba metiendo en la casa de Hansel y Gretel en medio del bosque.

La hospitalidad de Ulla y la calidez de su casa de madera en la que rezaba a la entrada "Shoe free house" me hicieron sentir alegre y reconfortada del larguisimo viaje desde Londres.¡Me parecía un sueño estar allí, en una de las Comunidades más admiradas y queridas del mundo ¡Qué privilegio!.La Fundación Findhorn es una comunidad espiritual (no religiosa) que comenzó a formarse en 1962 con Eileen Caddy, Peter Caddy y Dorothy Maclean. El lugar elegido fué un Parque de Caravanas en desuso frente a la Bahía de Findhorn, en el pueblo de Forres. Hoy cuenta con 150 miembros y más de 250 residentes que han ido anexionando sus casas y sus vidas a la visión que estos tres personajes tuvieron hace ya 31 años. Me llamó profundamente la atención un texto pulcramente enmarcado: "Esta es una casa ecológica que forma parte de un gran proyecto de reforma dentro de la comunidad denominado "pueblo ecológico" y que patrocinan diversas firmas comerciales como Osram, Tilcom-Trumix, Robert Bosch etc, etc.). Y continuaba explicando las maravillas de la vivienda. ¡¿Cómo no respetar las normas que Ulla Sebastian pedía cumplir en el texto enmarcado?!. Era tan ingenuo que resultaba irresistible.

Así, sintiendome parte del proyecto por hospedarme en la casa, por estar de acuerdo con las reglas y con cumplirlas, me subí a la plataforma donde se encontraba mi cama con edredón nórdico. En absoluta paz me fuí a dormir divisando una luna creciente entre las nubes a través de una ventana triangular. Sabía que la aventura había comenzado porque todo es simbólico en Findhorn. ¡Hasta las ventanas!.La vida misma es el aula de clase para los miembros de la comunidad y es el desarrollo conjunto de su quehacer díario el que les provee de un excelente catalizador para su crecimiento espiritual.Por la mañana, después de ducharme gracias a los paneles solares y de saber que estaba contribuyendo a la calefacción de la casa a través del vapor generado, me senté en una agradable mesa de "breakfast". Una mujer de color me saludo muy amablemente mientras me acercaba la mantequilla. Después, resultó ser mi compañera de cuarto durante 2 semanas ¡casualidades de la vida!.Ingrid me explicó que ya era la tercera vez que estaba en Findhorn y que no me preocupara por la película tan dispersa que tenía en la mente acerca de la comunidad. Me recomendó que me relajara y me tomara las cosas con mucha tranquilidad porque allí no cabían las prisas, ni las cosas demasiado concretas. "Has entrado en el mundo de la abstracción intuitiva", me dijo. Fluye como un rio, aprende de lo que te vas encontrando en las riberas y todo irá bien.
Sus palabras se adecuaban mucho a mi realidad puesto que había oido muchas cosas por separado sobre Findhorn, la Comunidad, Cluny Hill, la Fundación, New Bold, El Juego de la Transformación, Iona, El Curso de Milagros, Forres, la Bahía de Findhorn, El Parque, Phoenix y la isla de Erraid pero todas las piezas dispersas de un puzzle real se me agolpaban en la cabeza y parecían no tener sentido. Decidí esperar y ver.

EL JUEGO DE LA TRANSFORMACION Recordé que estando en Madrid alguien me había enseñado un pequeño mazo de cartas de color violeta y me había dicho "Coge una carta. Cuando la veas, te darás cuenta de la cualidad que te ayudará en lo que estás pensando". Elegí y ví un angelito, deliciosamente, dibujado que tejía un largo jersey y que decía "Paciencia". Muy adecuado, pensé. Me había enamorado de la simplicidad y exactitud de las "cartas de los ángeles". Poco después mi ex-profesor de Psicopatología de la Universidad Autónoma de Madrid y también amigo, Jose María Poveda, llegó una tarde a casa, después de su estancia en Canadá con los indios iroqueses. Traía, entre otras cosas, un nuevo juguete bajo el brazo. "Esto es para bucear divertidamente en los mundos acuáticos del inconsciente: "The Transformation Game", me dijo. ¡Y curiosamente las "cartas de los ángeles" eran parte del Juego de la Transformación¡.

Jugamos un poco y me pareció tan precisa e interesante la información que obtuvimos que le rogué me lo vendiera por lo que a él le había costado. Accedió y comenzó mi propia transformación. Recuerdo un 31 de Diciembre dando la bienvenida al año jugando al Juego desde la 1 de la madrugada hasta las 11,30 de la mañana siguiente. Gritamos, lloramos, nos divertimos y sobre todo nos conocimos más, devenimos más cercanos.El hacerme facilitadora (monitora que "facilita" el proceso del Juego) era lo que me había llevado hasta Findhorn. Estaba entusiasmada. Eran las 9,30 a.m. y el curso estaba a punto de comenzar. Antes, me llevaron hasta el "Guest Lodge" (Cabaña de los Huespedes) para que dejara las maletas y pudiera recoger mis toallas y conocer la que iba a ser mi habitación durante 15 días. Era una habitación doble y ¿quién estaba en la otra cama?. Ingrid. ¡Vamos, que no llegamos!. Salimos con los cuadernos bajo el brazo y yo me volví para ver la bahía que se divisaba al fondo contra un cielo gris entreverado de azules.El Juego de la Transformación es un juego de mesa que provee parámetros establecidos que actuan como contenedores de la experiencia de desarrollo personal del jugador, siempre basandose en un Propósito. Si, saber cuál era el propósito por el cuál cada participante quería asistir al curso era lo más importante. ¡Que curioso, pensé, igual que en el juego. Parece un juego dentro de un Juego.


De nuevo los símbolos en Findhorn. Mi propósito para estar allí era conocer más profundamente el Juego y su desarrollo para seguir dedicando mi carrera de psicóloga a algo más que a la disección y reorganización mental. Mi camino como psicóloga transpersonal había comenzado cuando a los 7 años tuve mi primera experiencia de lo que posteriormente supe era un viaje astral. La confirmación de mi orientación vino cuando comprobé como se enseñaba Psicología en la Universidad. Echaba muchos conceptos en falta. Eran situaciones y temas que no sólo yo sino muchas personas habían ya experimentado o teorizado y sin embargo ni se hablaba de ellas. Quiero que las personas que se acerquen a mi terapia lleguen a conocer, no sólo el interior de su mente sino las reacciones de su cuerpo y, lo más importante, que descubran o profundicen la ineracción con su espíritu. Palabra, esta última, ni siquiera reconocida por la Psicología ortodoxa por no ser mensurable y comprobable por los paradigms establecidos.Me encontré sentada en un círculo con quince compañeros de curso de distintas nacionalidades (la más exótica, Ingrid, que es de Surynam -la antigua Guayana holandesa-). Cada uno con sus propósitos y sus historias personales. Resultaba muy excitante. Iba a tener la oportunidad de jugar con todos en grupos operativos de 5 personas supervisados por un entrenador/a en los que, cada vez, un participante haría de facilitador/a, de observador/a o de jugador/a.

EL FACTOR HUMANO La primera clase fué estupenda. Estabamos a la expectativa de lo que vendría después y todo cuadraba, igual que en el juego. Me busqué un compañero para almorzar que parecía bien experimentado. Había comentado que había vivido en la Comunidad de New Bold durante 2 años y también 6 meses en El Parque de Findhorn. Estaba claro que iba a ser mi guía allí.Atravesando un paisaje, lleno de jardines naturales y pequeños lagos bordeados de casas de piedra o madera que recuerdan los ambientes de los cuentos de Grimm, llegamos al "Community Centre" (Centro Comunal) donde se encuentra el comedor. Me llamó la atención que, antes de comer, los cocineros ( que me explicó Alan, eran voluntarios participantes en "La semana de la experiencia" o bien residentes en "tarea", salían de la cocina, se cogían de la mano con las personas que hubieran llegado al comedor y bendecían la mesa. Luego, los demás tomabamos un plato y pasabamos por delante del buffet de ensaladas. Cada acción comunitaria se realiza después de unos momentos de armonización con el interior y con la presencia y reconocimiento de lo colectivo.Se almuerza a las 12 o 12,30. La alimentación es en su mayoría vegetariana y/o macrobiótica. Lo único que cocinan una o dos veces a la quincena es algo de pescado. Todo natural.

En su mayor parte la cocina es autoabastecida de los huertos plantados en el Parque y trabajados por residentes/miembros/o cursillistas que tienen en su agenda un día o dos de contacto directo con la Naturaleza. "Resulta ser una experiencia muy agradable", me comentaba una parisina, profesora de yoga y eutonía. Había ido a pasar una semana en Findhorn para hacer un curso de Danzas Sagradas con Anna Barton. "Eso de saber que lo que estás plantando, recolectando o abonando va a ser alimento para otros seres de la comunidad me llena de alegría". Genevieve vivía con nosotros en la Cabaña de Huespedes que estaba casi tomada por 9 de los participantes del Curso del Juego de la Transformación. Las otras 4 habitaciones dobles, hospedaban a Genevieve y otra compañera italiana de su curso y a Michael Mitchell y su grupo; un australiano, de permanente sonrisa y límpidos ojos azules que trás un accidente de coche quedó parapléjico y ha desarrollado una serie de ejercicios físicos, mentales y espirituales que ayudan a este tipo de enfermos a mejorar su calidad de vida. Michael dá conferencias por todo el mundo y es llamado por los departamentos de investigación neurológica de las universidades y hospitales para hacer demostraciones prácticas de sus descubrimientos e investigaciones. El se unía, animosamente, a las juergas de chistes, cantos y danzas que organizabamos en la cabaña casi todas las noches Michael es todo un maestro de aceptación y superación.


COMPLETANDO EL PUZZLE El hombre que había elegido como guía, Alan, un americano de 42 años, que también se hospedaba en la Cabaña de huespedes, estuvo dispuesto a explicarme lo que Ingrid me había dicho que llegaría a saber. La Comunidad, hoy en día, cuenta con 400personas de las cuales 150 son miembros de la Fundación (originaría estructura legal del grupo de personas adheridas a los ideales de los fundadores). Los otros 250 son residentes, es decir personas que han venido con sus "roulottes" y se han plantado en un espacio del terreno del Parque para compartir un estilo de vida y un modelo de pensamiento. Hasta ahora la Fundación ha marcado el destino de todas las personas que formaban la Comunidad pero el reto del cambio se plantea cuando el número de residentes supera al número de miembros. La propia palabra "miembro" se está cuestionando ya que hoy puede aplicarse a la Fundación Findhorn o a la comunidad en su totalidad.La estructura, por tanto está cambiando. Las decisiones son tomadas por todos los que residen en Findhorn, sean miembros de la Fundación o no.Findhorn es el nombre de la Bahía en la que se encuentra el antiguo Parque de Caravanas en el que se instaló Eileen Caddy con su marido y su amiga Dorothy Maclean.


La Fundación consta de diversos satélites que estructuran y refuerzan su existencia como son El Parque (donde se encuentran el Hall Universal -lugar donde se realizan las danzas sagradas, la discoteca, el teatro y los encuentros multitudinarios para tomar decisiones- las caravanas, la cabaña de huespedes, las casas de madera y piedra, la propia casa de Eileen y Peter y el pueblo ecológico), Clunny Hill, verdadero castillo escocés de piedra, antiguo hotel de Clunny donde viven parte de los miembros y de las personas que vienen a hacer cursos, talleres, etc.. New Bold es el otro punto de la Fundación dentro del pueblo de Forres. Es una comunidad de sólo unas 35 personas que también ofrece cursos y experiencas comunales pero a tamaño reducido. Entre cada uno de estos puntos hay como unos 20 Kms de distancia.Otros dos satélites son la isla de Iona y la isla de Erraid. Iona es llamada por los escoceses, la isla sagrada y ha sido un lugar de gran poder espiritual y de peregrinaje desde los tiempos de los druidas. San Columba en el año 563 d.C. creó un asentamiento cristiano desde el que la Luz y el mensaje crístico fueron transmitidos. Los monjes, de dos en dos, se repartieron, con esta misión, por toda Escocia, Inglaterra y posteriormente, Europa.


En un mágico lugar al norte de la isla de Iona, la Fundación recibió en el año 1972 la custodía de una casa llamada Traigh Bhan que desde el año 1950 había sido un santuario espiritual para retiros y contactos prolongados con la Naturaleza. Hasta el año 83 sólo fué utilizada por miembros de la Fundación que se reunían allí para rezar por el planeta y sus habitantes. Hoy en día está también abierta para los huespedes de la Fundación durante los meses de verano.Alan me explicó, mientras se servía su té de hierbas con azucar morena,que la isla de Erraid es una bella isla en la parte sur de la isla de Mull en el Oeste de Escocia. Desde el año 1978, ha estado al cuidado de la Fundación, habitada por una pequeña comunidad que cuida de las edificaciones, de los huertos y jardines, lo cual es un ejemplo para los propios escoceses ya que representan un apoyo muy importante en la conservación y mejora de la belleza natural de la isla. Ofrecen, con su maravillosa hospitalidad, enseñanzas ecológicas de todo tipo, mezcladas, con ese compartir y abrazar, conscientemente, el espíritu de la vida diaria. Con esto se aprenden, a través de los ciclos de la Naturaleza, los propios ciclos del ser interior.Me faltaba un último dato. ¿Qué tiene quer ver la Fundación Findhorn con "El Curso de Milagros"?. Alan, sonrió por mi afán de saber. Más del 80% de los ingresos de los que se mantienen los miembros de la comunidad de Findhorn provienen de los cursos que imparten permanentemente a lo largo del año.

Estos cursos son de todo tipo y van desde los más espirituales (La escucha interior, Regresando a la Fuente, viajes a la India, etc.), pasando por los relaciones (Aprendiendo a través del conflicto, El corazón de la intimidad) hasta los dirigidos al mundo empresarial como Liderazgo Iluminado, La intuición en el desarrollo profesional y otros. Por tanto, me explicó, El Curso de Milagros es otro entrenamiento que la Fundación ofrece.Teníamos que volver a clase y nos quedaba muy poco tiempo libre para nosotros. Alan e Ingrid decidieron visitar la tienda esotérica del Parque, "The Phoenix Shop" y Genevieve y yo nos fuimos para la cabaña con Dolf (un holandés) y Bengt (un sueco graciosimo que hacía nuestras delicias durante las comidas y los jolgorios de chistes en la cabaña).APRENDER DISFRUTANDOSarah sacó un 4 que la mandó a una casilla de "Limitación". Esto requiere sacar una carta de limitación del sobre del inconsciente (potencial que cada uno trae a la vida antes de nacer y que se llena de limitaciones, inspiraciones y ángeles como primer movimiento del Juego). Era su cuarta limitación en 2 horas de juego, lo cual le había traido penas (representadas por lagrimas de color blanco sobre fondo azul), pero también había aprendido mucho. Ahora sabía que podía utilizar las conciencias (cualidades que aparecen escritas en unas pequeñas cartulinas) para limpiar las penas.

"Estas limitada por tu orgullo en el presente nivel" Sarah leyó en la tarjeta de limitación. Bengt, que estaba actuando como facilitador, dijo "¿Cómo relacionas esto con tu Propósito Sarah, teniendo en cuenta que estás en el nivel Emocional?".En el Juego existen 4 niveles (Físico, Emocional, Mental y Espiritual). Puesto que lo más importante es tener un propósito de partida y luego desarrollar el proceso de jugar, relacionandolo todo el tiempo con el propósito, no existe un nivel más importante que otro. Si el juego termina y una persona se queda en el nivel emocional, significa que ese es el nivel que deberá trabajar para poner su propósito en marcha o bien que es ahí donde se encuentra el bloqueo que impide que el propósito siga adelante.Parecería que los jugadores se llevan a sí mismos (tirando el dado y haciendo cierto tipo de elecciones) a vivenciar precisamente el tipo de experiencias que necesitan para ayudarles a actualizar sus propósitos.Sarah utilizó las conciencias de "comunicación" y "entrega" para limpiar las penas que esa limitación le había traido. Comentó que reconocía en ella el patrón de llenarse de dolor por no haber sabido actuar a tiempo o haber tomado una decisión incorrecta. Previamente en una casilla de intuición debió tirar una moneda al aire para comprobar si su intuición sobre cómo seguir jugando era adecuada o no. El resultado había sido una lagrima. Añadió que estaba aprendiendo a conectarse con su intuición real y no con el primer impulso y que estaba dandole valor al hecho de aprender sin necesidad de sufrir.


Jugamos durante toda la tarde y después de la cena, a las 6, volvimos a reunirnos para tratar de situaciones difíciles que pueden darse durante el Juego, es decir casillas que resultan más complicadas que otras por la variedad de situaciones que pueden aparecer.LA MAGIA DE FINDHORN¿Qué hacemos?. ¿Por qué no vamos a la playa?. Había una luna creciente bellisima y la noche estaba bastante despejada. Solo Alan conocía el camino entre dunas. Las piedras blancas, perfectamente redondeadas brillaban en el claroscuro de la noche. "Las llaman piedras de luz" dijo "porque marcan el camino". Comenzamos a cantar de vuelta a la cabaña, Alan nos enseñaba canciones, Genevieve nos recitaba poemas, Dolf y Bengt hacían chistes e Ingrid y yo nos uniamos a todo. ¿Eh, os daís cuenta de que cada uno de los que estamos aquí somos de un lugar distinto del planeta?. ¡Esto tiene que ser significativo¡. Y todos reimos, más como asentimiento que como burla, porque nos parecía obvio.Había pasado una semana desde ese primer día tan intenso y no dejaba de admirar la magia del lugar y de sus gentes. En la quietud del dormitorio y después de las juergas nocturnas que nos marcabamos los del Juego, me parecía flotar en un mundo irreal. La verdad era que nada de lo exterior parecía existir. En todo momento era yo aquí y ahora. No había ni pasado ni futuro.

El tiempo se paraba. Este hecho me sorprendía puesto que el horario de las clases era muy intenso. De todos los cursos que existen en Findhorn, para los cuales hay que pasar por La Semana de la Experiencia antes, el nuestro era el único que durando 15 días no tenía trabajo exterior, como plantar o podar en el jardín o ayudar en la cocina o en las cabañas. Todas las horas del día estaban dedicadas al Juego. A veces terminabamos exaustos y alguien proponía acercarse a la sauna que estaba cerca del Pub en Forres (consistía en un viejisimo cajón de madera con una estufa dentro y un tonel de whisky fuera, lleno de agua fria en el que uno se metía al salir de la sauna). ¡Toda una aventura¡. Hubiera esperado que la sensación temporal fuera vertiginosa. Pero no fué así. Las experiencias se vivian con la perdurabilidad del momento, disfrutando de lo que había presente, sin pensar en ayer, sin esperar el mañana."Mañana nos levantamos temprano y nos vamos a ver amanecer en la playa, ¿de acuerdo? ¿quien se viene?. Dijo Alan. ¡Eso, y luego volvemos a tiempo para los cánticos de las ocho antes de entrar en clase¡, dijo Ingrid. Yo me apuntaba a todo. Ví amanecer en esa playa tranquila, llena de miles de piedras bellisimas de todos los colores y tamaños, redondeadas por el efecto de las olas insistentes. Una gaviota, sola, como Juan Salvador, atravesó mi visión desde la izquierda en donde el horizonte se perdía entre la bruma matinal hasta la derecha donde la luz comenzaba a vislumbrarse. El Parque se encuentra precisamente entre la bahía de Findhorn y el mar.


Cuando llegamos al Santuario de la Naturaleza, una construcción totalmente circular de piedra y madera que se encuentra en medio de un bosquecillo de pinos, ya había unas 12 personas sentadas. Vi a Michael en su silla de ruedas (porque en Findhorn todo está perfectamente preparado para los inválidos) y a sus fieles amigos que siempre le acompañan. Casi todos tenían los ojos cerrados. En el ambiente, un olor a verbena, pino,espliego y no se cuantas maravillas más. Una mujer comenzaba a cantar de dos a tres frases cortas que todo el mundo seguía y una vez que se había repetido unas 6 veces, la mujer añadía otras 3 frases más y después se unían las 3 primeras con las 3 segundas. A veces, un grupo cantaba una parte y otro grupo otra. La sintonización era total. Armonías sinérgicas temporizadas. Una verdadera delicia. Luego supe que eran canciones sufis,chinas, hindues, medievales europeas o religiosas en latín. Todas unidas por un hilo conductor. Dar gracias a Dios (a alguien o algo superior) por existir, por la belleza y por la paz. ¡Qué manera más bella de comenzar el día!.


LA PRESENCIA DE LOS ANGELES "El ángel de la Paciencia, como mi ángel guardián para el juego de hoy, me parece encantador. Este ángel y yo tenemos una vieja amistad que se remonta a 2 años de comprensión de un patrón personal que no me ayuda en el desarrollo de mis propósitos." Estas fueron mis palabras cuando comenzó el juego de la tarde. Cada vez que se comienza a jugar, se elige un ángel, del sobre del inconsciente. Este es el angel guardian y acompañará al jugador durante todo el juego. Por lo tanto, el ángel de la Paciencia me venía de perlas, teniendo en cuenta el Propósito que había planteado aquella tarde.Era el penúltimo día y mi contacto con el ángel del Juego había llegado a ser muy profundo. El angel del Juego se le llama a una presencia positiva agradable e indefinible, que se nota en cuanto se comienza a jugar. Incluso antes, si la persona es muy sensible. Cuando me sentaba en el puesto de facilitadora me imaginaba que me ponía un traje especial lleno de cualidades entre las que se encuentra, como primera premisa, no hacer nada. Sólo contener, proveer una estructura referencial cómoda y abierta.


Dejar ser y hacer a los jugadores, es el lema principal de un facilitador/a. El jugador es el que decide como vivir su juego. Esa tarde yo hacía de jugadora.Sabía que dependía de mi lo lejos que quisiera ir para profundizar en mi propósito. El juego me devolvería exactamente lo que yo le díera. Si yo ponía mucho, sacaría mucho. "Elijo tomar una carta de inspiración de mi inconsciente y también quiero que los otros jugadores tomen una del suyo, si lo desean. También quiero que salgamos al jardín a saltar un poco y cantar al aire libre y deseo dar dos conciencias a cada uno de los jugadores, incluida yo misma. ¡Ah, y recibir un corto masaje en la espalda!".¡". Me sentía abundante. Era mi casilla del milagro y podía elegir tantas cosas como quisiera. Había visto que otros compañeros pedían 1 o 2 cosas. ¡Pues yo no!. Era mi milagro y para el propósito que estaba trabajando, un milagro era algo genial. ¡Pensaba aprovecharlo!¡Y bien que lo aproveché!. Salí superfeliz y mis compañeros jugadores me felicitaron y agradecieron porque a través de mi juego habían recibido y aprendido mucho. Cuando terminamos de cenar nos fuimos a la cabaña a prepararnos para las danzas sagradas en el Hall Universal.

¿Os daís cuenta de que hemos estado viviendo un Juego de la Transformación durante estas dos semanas?. Si, es verdad, hemos pasado por situaciones que eran como casillas de limitaciones, inspiraciones, intuiciones, ángeles, etc. etc.. Si, ¡y yo he caido en la casilla de la apreciación más de 5 veces, dijo un compañero. Y todos nos reimos porque él había, finalmente, aprendido lo bien que le venía apreciarse a si mismo y a los demás. También el mundo ha estado viviendo su Juego de la Transformación aunque nosotros no hayamos escuchado las noticias. De nuevo la simbología en Findhorn, acordamos todos.Bailamos hasta bien entrada la noche, danzas eslavas, francesas, campesinas holandesas incluso una española del siglo XVIII. Resultaba conmovedor ver a 115 personas unidas en la simplicidad del ritmo. Como la danza de las estrellas, pensé. Mientras, Michael, nos acompañaba, moviendo la cabeza rítmicamente desde su silla.


LA SINTESIS DE LA SINERGIA"Deseaba recrear la experiencia de Findhorn de tal modo que la gente pudiera aprender las lecciones e inspiraciones que este ambiente provee sin tener que venir hasta aquí y vivir durante tres años entre nosotros." ." Estas son las palabras de Joy Drake, que originó el Juego de la Transformación en el año 86. Se puede decir que lo ha conseguido en gran medida porque jugar el Juego de la Transformación es contactar con la magía de Findhorn. Así opina, también, Kathy Tyler, amiga de Joy, que finalmente comercializa el Juego en el año 1988, creando con Joy, la sociedad americana InnerLinks que fabrica el tablero, las cartas, etc., llamando al conjunto "La transformación en una caja". Después de varios años de activisimo trabajo, la magía del Juego pudo comenzar a expandirse por todo el mundo. Aunque me dijeron, los entrenadores, que yo era la primera facilitadora acreditada en España y que el Juego aún no se vende en nuestro país, existen 263 facilitadores repartidos por todo el mundo, incluidos paises como Sudáfrica, Australia, Tasmanía, Canadá y Argentina.

Es importante que el Juego de la Transformación sea facilitado por personas acreditadas por InnerLinks , ya que ello mantiene la integridad del Juego, asegurando unos resultados óptimos. Esto es así porque todo facilitador/a acreditado tiene un compromiso personal con su propia evolución personal y espiritual.Nos despedimos con verdadero cariño, después, de la fiesta en la que cantamos, bailamos e hicimos imitaciones de los entrenadores, que -por supuesto- estaban presentes (Kathy Tyler, Mary Inglis, la coordinadora europea para el Juego y John Talbott). Acudieron a la fiesta todos los compañeros del Juego y también Genevieve, Michael y algunos amigos (entre ellos un español residente) que habiamos hecho durante nuestra estancia. El contacto con Findhorn y sus habitantes estaba hecho. Los lazos de amistad eran fuertes. La aventura que comencé allí, continua con mi propia vida.Cada rostro, cada mirada, cada sonrisa, cada contacto en Findhorn tuvo, para mi, la misteriosa simbiosis entre lo místico y lo práctico, entre lo tangible y lo etéreo. No podía definir muy bien si aquellos seres de ojos profundos eran los pioneros de una utopía factible o unos locos sectarios cuya única crítica era mantener un ideal inalcanzable.

Como un gobierno en pequeño, estas personas, conviven en paz y armonía con el objetivo integrador de enseñar al mundo que es posible vivir en comunidad de una manera ecológica y pacifica, manteniendo una cultura común basada en principios espirituales. ¿Por qué no Jugar a Transformar el mundo, comenzando por nosotros mismos?